BRIEFINGS TÉCNICOS

nueva ley de
DESALACIÓN
El desafío no es producir agua, es integrarla en la cuenca

La nueva normativa de desalación en Chile redefine las reglas del juego. La Dirección General de Aguas (DGA) asume un rol protagónico y vinculante, convirtiéndose en el árbitro del balance hídrico total. Para la gran industria, esto exige una transición crítica: pasar del diseño de infraestructura hacia una ingeniería de cumplimiento estratégico.
Este cambio traslada el centro de gravedad del proyecto desde la ingeniería de procesos hacia la gestión hídrica continental. Así, el éxito ya no se define en la planta, sino en la interfaz costera: cuando el agua entra en el continente en la jurisdicción de la DGA, y la viabilidad del proyecto dependerá de su integración armónica en el Balance de Cuenca.
¿Por qué el enfoque puramente “desalador” es hoy insuficiente?
• Informe DGA Vinculante y Estrategia Water Swap:
El enfoque de la DGA trasciende la eficiencia operativa de la planta para centrarse en la seguridad hídrica territorial y la alineación con la Estrategia Nacional de Desalinización. Los proyectos que integren una Permuta Técnica (Water Swap) para reducir la presión sobre acuíferos sensibles tendrán una ventaja estratégica en la evaluación de concesión. Validar esto requiere una ingeniería de sustitución con suficiente respaldo técnico.
• El 5% para consumo humano: Esta reserva debe abordarse como una condicionante de diseño hidráulico base. Obliga a proyectar la capacidad de transporte y puntos de entrega para sistemas de agua potable (urbanos y rurales) desde la fase de perfil. Gestionar esta integración es clave para optimizar el CAPEX y asegurar la trazabilidad ante el Catastro Público de Aguas (CPA).
• Infraestructura de Gran Escala (Art. 294/171): El transporte del recurso es un desafío relevante de tramitación estratégica sectorial. La aplicación de obra hidráulica mayor del tipo acueducto y el atravieso masivo sobre cauces exige autorizaciones de tuición exclusiva de la DGA. Un diseño que no anticipe estos hitos críticos representa un riesgo normativo y un cuello de botella directo para la viabilidad constructiva y el cronograma de inversión del proyecto.
• Riesgo Operacional y Sancionatorio: Con multas de hasta 10.000 UTA y la posibilidad de caducidad de la concesión ante infracciones gravísimas, la precisión en el reporte de datos al CPA se vuelve un pilar de la continuidad operativa.
La desalinización ya no es un proyecto aislado de borde costero; es una pieza central del rompecabezas hídrico territorial. El éxito se mide en la solidez de la estrategia de integración frente a la Autoridad.
En SUB/P, acompañamos este cambio de paradigma, gestionando la complejidad técnica y regulatoria que define a esta nueva era hídrica.
[Publicado vía LINKEDIN el 08 de abril de 2026]





